VOLKSWAGEN desveló ayer
(11 de Marzo) la nueva imagen del Polo, en cuya
fabricación se afanan estos días los trabajadores de VW-Navarra,
en pleno lanzamiento del nuevo coche.
El Polo es uno de los tres modelos
más vendidos de la marca germana, que ya va por la
cuarta generación (A04) de este coche, que bautizó con
nombre de viento en Wolfsburg en 1975. Precisamente, el
rediseño de este A04 saldrá al mercado en mayo,
coincidiendo con la celebración del treinta aniversario
del modelo, del que Landaben y Bratislava comparten la
fabricación para Europa.
El rediseño, conocido en términos
industriales como GP del A04, es un cambio de imagen que
habitualmente se aplica a media vida del modelo. En este
caso, cuatro años después de sacar al mercado la última
generación (A04) en septiembre de 2001.
Una línea más moderna
Estéticamente, lo más llamativo del
nuevo Polo es el nuevo frontal que estrena y que según
indicó la marca en un comunicado «exhibe líneas más
atractivas y modernas». Después del Passat, es el
segundo modelo que incorpora este frontal que abraza la
parrilla y reinterpreta la típica forma de V. Destaca
también el cambio de los faros, que ahora dibujan forma
de lágrima, frente a los redondos de la versión
anterior. La parte trasera presenta también una estética
más deportiva en el acabado de la línea inferior de la
luna trasera y un nuevo diseño de las luces. En el
lateral, se aprecian, en cambio, pocas diferencias.
Este nuevo frontal hace que el Polo
crezca en 19 milímetros respecto a su predecesor, hasta
los 3,91 metros de largo. Tanto en anchura (1,65 metros)
como en altura (1,46 metros) se mantienen las medidas
actuales.
El nuevo Polo dispondrá de tres
niveles de equipamiento: Match, Advance y Sportline. En
gasolina mantendrá las cinco motorizaciones actuales con
potencias desde los 55 a los 100 caballos. En diésel,
ofrecerá cuatro motores TDI, con potencias desde los 70
a los 130 caballos, con dos nuevas mecánicas 1.4 TDI de
tres cilindros, de 70 y 80 caballos, respectivamente.
El precio, según la prensa
especializada, se mantendrá en los niveles actuales (a
partir de 11.500 euros). Su salida al mercado coincidirá
con la introducción en Europa del VW Fox, un coche más
pequeño y asequible, fabricado en Brasil, llamado a
sustituir al Lupo y cuyo precio, por debajo de los
10.000 euros, podría restar ventas al propio Polo.